Sinceramente, si bien pronostiqué una victoria rápida de los Lakers, no imaginaba que iba a ser TAN fácil. Después de ver el tercer partido, los Nuggets me dejaron una imagen lamentable. Al final del partido, los únicos que no abucheaban en Denver eran los fans de Kobe Bryant, que gritaban "M-V-P" sin ningún tipo de pudor. ¿Alguien se imaginaba que Kobe escucharía eso en un campo rival? Yo, desde luego, me quedé sorprendido.
Y no era para menos. Denver parecía pelear en la primera mitad, al menos manteniendo un cierto nivel, y haciendo a los Lakers sudar para anotar. Pero en el tercer período todo se acabó. Los de Los Ángeles pararon las penetraciones de sus rivales, sin por ello dejar de anotar. ¿El resultado? Un parcial de 30-18, que sumado a la pequeña ventaja de la primera mitad, aplastó por completo a los rivales. En el último período, los Nuggets parecía que ni siquiera intentaban la remontada. Sencillamente patético.
No podemos destacar especialmente a Gasol, porque lo de Lakers fue el juego colectivo. Cinco jugadores consiguieron más de diez puntos. Lo más destacado de Pau fueron sus tres tapones, aunque con sus 14 puntos y 5 asistencias aportó lo suficiente. Kobe estuvo muy bien, con 22 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias. También destacó la aportación de Walton desde el banquillo.
Pero, a diferencia de los dos primeros partidos, no podemos decir que ningún jugador de los Lakers haya hecho nada especialmente escandaloso. Y es que no hace falta. El escándalo ya lo proporcionan los jugadores de los Nuggets, jugando con escasa motivación y menos acierto. Patéticos porcentajes de Iverson y Anthony, para un equipo que ha dado una imagen lamentable ante sus seguidores.
Los Denver Nuggets tendrían que ser los primeros en superar un 0-3 en contra para pasar a la siguiente ronda. Pero sinceramente, este equipo no parece precisamente destinado a hacer historia.







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